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  • Claudio Coutinho: el arte de comandar

    Por Ricardo Guerra . Máster en Fisiología Deportiva. El estadio de Rosario Central, el Gigante de Arroyito, es una auténtica ratonera: recuerda mucho a La Bombonera, el mítico estadio de Boca Juniors, donde la distancia entre la pared, el terreno de juego y las líneas del campo es casi inexistente. Aquella noche, los hinchas presionaron al jugador, insultándolo constantemente y lanzando diversos objetos al terreno de juego. Daba la impresión de que estaban dispuestos a invadir el campo en cualquier momento. En el fondo, jugar en un lugar como ése es como jugar en un infierno. El ambiente era tan hostil que esa noche el Gigante de Arroyito hizo que la Bombonera pareciera Disneylandia. La presión que rodeaba a este partido era monumental. El seguro, constante e inteligente central de la selección brasileña, Amaral, me dijo por teléfono: "nos acostamos a las cinco de la mañana. Había un sinfín de fuegos artificiales. La policía no cerró una zona más amplia, sino sólo una manzana alrededor del hotel. Hubo fuegos artificiales toda la noche. Y seguían apuntando al hotel y a las ventanas de las habitaciones en las que estábamos". "nos acostamos a las cinco de la mañana. Había un sinfín de fuegos artificiales. La policía no cerró una zona más amplia, sino sólo una manzana alrededor del hotel". Así que no es cualquier jugador el que tiene la disposición y el carácter para enfrentarse a un partido así. Características como el coraje y el control emocional son, por tanto, primordiales. En aquel momento, no había espacio para diletantes, sería un enorme desafío encontrar en el panorama futbolístico actual un partido con tanta vitalidad, vigor físico y fiereza en el marcaje como aquel encuentro de la Copa Mundial de 1978 entre Brasil y Argentina, que ha pasado a la historia como la famosa " Batalla de Rosario ". También conviene recordar que los árbitros del futbol de antaño eran más tolerantes con las infracciones y permitían jugadas mucho más violentas y dudosas que en la actualidad. En aquella época, las peleas en el campo a menudo iban mucho más allá de los límites permitidos por las reglas del juego. En resumen, no cualquier entrenador tiene la capacidad parar preparar a un grupo de jugadores para semejante proeza en la casa del anfitrión. Y lo que me impresionó de los jugadores de Coutinho fue ese implacable ímpetu de vigor físico, ese férreo marcaje y esa cobertura de los espacios, así como el hecho de que se enfrentaran al rival de igual a igual. En aquel partido, el espíritu feroz, la motivación y la extrema disposición de nuestros jugadores, así como la organización táctica de todos los elementos, especialmente en el sistema defensivo sin posesión del balón , constituyeron un factor histórico y sin precedentes en el fútbol brasileño hasta entonces. El coraje demostrado por los jugadores brasileños en aquel partido es sencillamente inolvidable y marca un hito en la historia del fútbol de Brasil. Inmediatamente llegué a la conclusión de que el comportamiento de nuestros jugadores era especial y que una persona con grandes dotes de liderazgo y gestión humana estaba detrás de aquella hazaña. ¿Quién, en aquel cuerpo técnico, era capaz de preparar tan bien a Brasil en el aspecto psicológico del juego? Independientemente de que el espectador prefiera un juego más ofensivo o defensivo, está claro que la entrega y la fuerza mental mostradas por los jugadores brasileños fueron innegables, así que la pregunta anterior cobra aún más relevancia. Me pregunté si había un psicólogo en el cuerpo técnico brasileño. Al fin y al cabo, Brasil había recurrido a un psicólogo en 1958 y 1962, pero no había constancia de que hubiera un profesional en el campo en 1978, durante la Copa Mundial. Había rumores de que sí. Pregunté a varios jugadores que militaban en aquella selección y ninguno me confirmó la presencia de un psicólogo en el cuerpo técnico, así que busqué en la literatura académica y encontré un estudio que describía el papel de los profesionales de la psicología deportiva en la selección brasileña. En ese artículo se relataba el paso de un psicólogo por las selecciones nacionales de 1958 y 1962, pero nada sobre el equipo de Claudio Coutinho. Con el deseo de aclarar las cosas de una vez por todas, decidí ponerme en contacto con los investigadores que escribieron el artículo para averiguar si los psicólogos de 1958 y 1962 también habían trabajado con la selección de 1978. Uno de ellos me contestó que ese profesional nunca había trabajado con la selección. A pesar de esta confirmación, la pregunta seguía inquietándome ¿Quién podía ser tan capaz de dirigir y preparar a esos guerreros con tanta entereza para un partido de fútbol? Estaba seguro de que allí había alguien muy bien preparado y con mucha experiencia para movilizar a un grupo de deportistas en torno a unos objetivos comunes. En aquel momento todavía estaba al principio de mi curiosidad por Claudio Coutinho y su meteórico ascenso dentro del fútbol brasileño. Pero a medida que avanzaba en mi investigación sobre este gran entrenador empecé a darme cuenta de que poseía un don que había sido poco investigado y discutido. Seguramente su capacidad para liderar, motivar, gestionar, empatizar y comunicarse tan eficazmente con un grupo de jugadores ha sido una de sus virtudes menos estudiadas a lo largo de los años. Cabe recordar que, en general, Coutinho y su legado han sido poco analizados y estudiados. Una de las mayores virtudes de Claudio Coutinho era su flexibilidad de pensamiento . Demostró esta capacidad tratando a cada jugador de forma específica según sus necesidades. También cambiaba la alineación del equipo en función de las particularidades del rival. Al mismo tiempo, tenía la capacidad de elegir a los mejores jugadores para los requerimientos de un momento dado, así demostró su perspicacia en el partido de Rosario, cuando alineó al temido Chicão junto a Batista para cerrar completamente el centro, formando una barrera ante la defensa brasileña. Curiosamente, no fue sólo la exigencia táctica lo que le hizo elegir a Chicão. La ocasión requería alguien con mucha personalidad y coraje. De hecho, el centrocampista defensivo era un gigante psicológico, incapaz de ceder en ningún momento, y mucho menos en una ocasión tan solemne y crítica como aquel partido. Del mismo modo, Chicão era frío, reflexivo y consistente en su forma de jugar. Antes del Mundial, Chicão declaró a la revista Manchete Esportiva : "me controlo. Justo ahora, en Chile, jugando la Libertadores, me enfrenté a dos equipos llenos de jugadores argentinos. Palestino y Unión. Me dieron un codazo en la boca, incluso sangró; me callé. Luego recibí otro, me quejé al árbitro Ramón Barreto, que dijo que mi rival lo había hecho « sin querer » . Lo aguanté todo. Sólo que, al final, llamé a su central y le dije: « gringo, no te preocupes, ya te buscaré en Brasil » ". Era un líder en el campo, y aquella noche en Rosario fue el jefe del partido. En total comunión con Batista, abogó por una vigilancia constante en la defensa del equipo brasileño. Cuando le pregunté a Amaral si Chicão era comunicativo durante el juego, en pleno partido, me dijo: "Chicão daría su vida por ganar el partido y por verte hacerlo bien". Era un tipo humilde, pero no se andaba con tonterías. Si veía que alguien del otro equipo jugaba de forma desleal contra uno de nuestro equipo, iba, se ponía encima y decía: "aquí no, aquí va a pagarla" y lo cazaba en el momento oportuno. Nos daba una seguridad total. Aquella noche, el equipo dirigido por el capitán Claudio Coutinho no se dejó intimidar en ningún momento e incluso superó a los argentinos en las patadas. No es cualquier entrenador el que puede infundir tanto coraje a un grupo de jugadores, sobre todo en las condiciones en las que se jugó aquel partido. Por momentos se veía que los argentinos estaban realmente intimidados. Chicão , por ejemplo, los miraba como si estuviera jugando en casa, era un jugador que se entregaba en cuerpo y alma en favor de objetivos comunes que redundaban en el bien del equipo en su conjunto. Aquella noche, Coutinho lo había sacado a relucir quirúrgicamente. En una sociedad que a menudo glorifica al individuo, generando a veces obsesiones patológicas en torno a diversas celebridades y artistas, en la que las personas sólo buscan beneficiarse a sí mismas, no hay tarea más ardua que convencer a jugadores millonarios, con egos sobre inflados, de que subyuguen sus ganancias individuales en favor de los intereses del equipo . Si a esta problemática realidad añadimos el individualismo extremo y todas las banalidades y vulgaridades que rodean a esos individuos, la gestión humana eficaz de estos equipos de fútbol puede convertirse en una tarea descomunal. Curiosamente, los dotes de liderazgo de Coutinho serían aún más valiosos hoy en día. El ejemplo actual de los Dallas Cowboys ilustra este problema. De hecho, ese equipo cuenta con jugadores considerados como los mejores en casi todos los ámbitos, pero son auténticas estrellas sin ningún tipo de conexión entre ellos. En las últimas temporadas, a pesar de tener un equipo lleno de estrellas, no han conseguido ganar ni un solo partido en los playoffs. En resumen, no tienen liderazgo ni dentro ni fuera del campo. Como dijo Rex Ryan: "la prioridad tiene que ser el equipo, no el individuo, dejar de ir detrás de las estrellas y buscar jugadores que jueguen para el equipo en su conjunto". "la prioridad tiene que ser el equipo, no el individuo, dejar de ir detrás de las estrellas y buscar jugadores que jueguen para el equipo en su conjunto". La selección brasileña en los últimos Mundiales es un claro ejemplo de falta de liderazgo y cohesión interna en torno a objetivos de mayor valor. Necesitamos un líder que dé a estos jóvenes objetivos en favor del conjunto, de mayor fuerza, objetivos que trasciendan el ego, que sean duraderos y de valor inconmensurable. La atención, dentro y fuera del núcleo de un equipo, no puede girar en torno a lo superficial. Si las trivialidades y el fetichismo ocupan la mayor parte del tiempo de los "narcisos" de un equipo, oscureciendo su concentración en la preparación de un partido, deberían extirparse. Necesitamos jugadores que sean estrellas, pero que también tengan una mentalidad mucho más aguerrida , comparable a la de los jugadores de hockey sobre hielo. En ese deporte no hay florituras. Hay estrellas sin dientes, con la nariz torcida y la cara ensangrentada. Son menos egocéntricos y están dispuestos a darlo todo por el equipo. Hoy en día, en cambio, no es extraño ver cómo algunos futbolistas se comportan como auténticas divas. En baloncesto, Dennis Rodman jugaba a menudo con el pelo teñido de rosa, pero a la hora de la verdad, no corría de la ocasión. Tenía a su lado a grandes individuos que le echaban en cara cuando se pasaba de los límites. En aquel equipo de los Chicago Bulls, nadie hablaba más alto que Michael Jordan. Al mismo tiempo, los conocimientos de psicología y gestión humana del entrenador Phil Jackson eran sencillamente épicos y bien conocidos. El 1-7 contra Alemania , la mayor vergüenza de la historia del fútbol brasileño, sigue estando muy mal explicado. Una aberración es el hecho de que, con tanto talento, no llegásemos ni siquiera a semifinales en los últimos Mundiales. Si después de ser convocado, un futbolista va con una mentalidad desganada, despreciando la competencia y pensando en sus vacaciones, no hay talento que pueda resolver la situación. Muchos van con un espíritu de total comodidad porque ya han hecho fortuna. El célebre boxeador estadounidense Marvin Hagler dijo una vez: "es muy difícil levantarse temprano por la mañana para correr cuando duermes en pijama de seda". Aquí es donde entra de nuevo la sabiduría del capitán Claudio Coutinho. Antes de elegir la plantilla definitiva, Coutinho hizo un estudio detallado de decenas de características de los jugadores que observaba. Tenía informaciones confidenciales que incluían desde las modas técnicas hasta los hábitos sociales. Sabía quién bebía, quién fumaba, quién dormía temprano y quién tenía problemas familiares. Era un hombre muy bien informado. Hoy parece impensable que un seleccionador descarte a un jugador por fragilidad mental, sobre todo cuando ese jugador está representado por un mega empresario o tiene otros intereses financieros detrás. En el Mundial 2022 se vio incluso a jugadores devorando carne bañada en oro en una churrasquería qatarí, en un acto completamente estúpido y sin sentido. Tal actitud es una demostración de su falta de sabiduría y discernimiento. Muchos de ellos parecen niños malcriados y mal instruidos que necesitan desesperadamente ser rescatados y reeducados. Requieren un maestro con sabiduría, alguien a quien puedan admirar y dar ejemplo, que les muestre cómo priorizar lo que es digno. Claudio Coutinho poseía precisamente esa capacidad; era un hombre digno y altruista, que mostraba moderación y modestia en su comportamiento: cualquier reconocimiento que le llegaba, lo dirigía a sus jugadores. Tenía una sensibilidad única para percibir el estado de ánimo de sus jugadores. Se preocupaba por quien estaba en el banquillo, por quien estaba fuera. Los que no jugaban el miércoles se entrenaban el jueves, y ahí ponía en práctica todos sus conocimientos de psicología. Todos se sentían bienvenidos y parte de un grupo. En una conversación con Savva Biller, portero reserva en los Aztecas de Los Ángeles, me dijo: "me hablaba como si yo fuera la persona más importante del equipo. Cuando me hablaba me hacía sentir como si fuera el portero titular". "me hablaba como si yo fuera la persona más importante del equipo. Cuando me hablaba me hacía sentir como si fuera el portero titular". Ante una figura con tal liderazgo y sentido de la justicia, los jugadores están dispuestos a darlo todo por su entrenador. Julio César me lo dijo claramente: "Coutinho no me convocó para unos amistosos. Él sabía que yo estaba disgustado. Un día, de la nada, vino a mi favela, fue a mi barracón, se sentó a mi mesa y tomó 'sopa de escombros' conmigo y con mi madre. ¿Entienden? Fue allí a disculparse por no haberme llamado... ¿cómo no salir al campo por un hombre así?". El central Amaral fue tajante: "su personalidad era sorprendente. Respetaba a todo el mundo. Le gustaba que le llamaran Coutinho. No hacía falta llamarle 'profesor'. Era un tipo abierto... Le gustaba que todo el mundo participara e intercambiara ideas". "Fue allí a disculparse por no haberme llamado... ¿cómo no salir al campo por un hombre así?" Coutinho era un educador. Adílio fue rotundo al opinar sobre él: "Coutinho era un educador muy fuerte en la noción de la vida y del comportamiento. Tuve la suerte de conocerlo... recibí muchos consejos de él, que me mostró el camino. Y yo lo seguí". En este mundo moralmente relativista, un jugador no sólo necesita un entrenador, sino un educador, un maestro y un líder. Sería imposible entender la filosofía y la pedagogía de Claudio Coutinho sin ahondar en su pasado militar. Claudio Coutinho estaba lejos de ser algo parecido a un autoritario. Al contrario, tenía mucho carácter y una personalidad firme, pero al mismo tiempo, era extremadamente empático y abierto al diálogo. Antes del Mundial declaró: "hay diferentes tipos de entrenadores... lo importante es saber utilizar tu autoridad. Y cuanto menos la uses, mejor. La autoridad se pierde rápidamente". Mientras la sociedad civil se caracteriza por el egoísmo y el materialismo exacerbado, las filosofías vinculadas a los códigos guerreros dan mayor importancia y valor a la cohesión, el honor y una mentalidad mucho más altruista. Una mayor dosis de estos valores espartanos es lo que necesitamos en nuestras selecciones nacionales. Coutinho también estaba orgulloso de ser brasileño y no tenía ningún complejo de inferioridad. Hablaba de igual a igual con periodistas de cualquier parte y concedía entrevistas en varios idiomas. Empoderaba a sus jugadores con su retórica. Durante la gira antes del Mundial, tras un partido contra Inglaterra en Wembley, comentó: "solían decir que para asustar a un jugador brasileño basta con darle duro... ahora nos llaman animales. Yo no ordené la paliza... pero la orden fue que nadie huyera del palo. Y eso es lo que hace este equipo". El prejuicio y la mentalidad colonialista continúan hasta hoy. Si Alex Ferguson se acercara a Coutinho con ese tipo de tonterías, le patearían el trasero. Cuando un periodista inglés le preguntó si consideraba que Brasil estaba suficientemente europeizado, respondió: "estamos tan brasileñizados como usted siempre ha pretendido". La inteligencia de la respuesta es sencillamente espectacular. ¿Cómo es posible que un líder así no sea capaz de empoderar a sus seguidores? "estamos tan brasileñizados como usted siempre ha pretendido" ¿Alguien cree que si Claudio Coutinho hubiera estado al mando durante la derrota por 1-7 ante Alemania, sus jugadores habrían permitido semejante ignominia? Eran un puñado de jugadores sin coraje, sin vergüenza, sin sangre en las venas. La tremenda voluntad mostrada por Brasil en la "Batalla de Rosario" no se vio ni de lejos en las actuaciones de esa selección nacional. El ya mencionado Marvin Hagler mencionaba que uno de los factores que le motivaron fue cierto miedo que cargaba consigo: "hay un monstruo que sale de mí cuando estoy en el ring... me recuerda los tiempos en que no tenía nada... me asusta". Hagler luchó como un león. Hoy sería muy difícil encontrar en nuestras selecciones nacionales a un tipo con semejante motivación. Con los bolsillos llenos, algunos se creen por encima del bien y del mal. El "capitán" del equipo en octavos de final contra Chile ya lloraba antes de los penales y pedía ser el último ejecutante. Un ejemplo absurdo de falta total de liderazgo. Con un "líder" así, ¿qué podemos esperar de los que se supone que lo siguen? Recuerdo a Romário caminando con fe, dispuesto a morir de pie si era necesario en la final de 1994. Recuerdo a Zico con todo el coraje cogiendo el balón para tirar en la tanda de penaltis contra Francia, incluso después de haber fallado uno durante el partido. Sería difícil encontrar mayor valentía. Claudio Coutinho fue un " cometa " que cruzó los cielos de Brasil con una velocidad nunca vista. Mientras estuvo allí, lo dio todo por Brasil, amó a su país y dio la cara. En Argentina, lo dejó todo en los campos de batalla. Fue envidiado por tener conocimientos que nadie más tenía. Sin embargo, para muchas de las personas que estuvieron a su cuidado, dio luz y esperanza donde reinaba la oscuridad. Y formó una galaxia. Coutinho fue y sigue siendo eternamente amado por la Nación Rubro-Negra. Creo firmemente que si hubiera tenido más tiempo al frente de la Seleção , habría ganado un Mundial. Cuando le dije a Julio César que Coutinho me parecía casi un psicólogo, me respondió enseguida: "viejo... era mucho más que un psicólogo. Su conocimiento era absurdo, viejo. El hombre tenía mucho más conocimiento que un psicólogo; era un psiquiatra. Viejo, él era un psiquiatra ". "viejo... era mucho más que un psicólogo" Capitán Claudio Coutinho: ¡lo amas o lo dejas! Desarrollado por Ricardo Guerra .

  • Alexander Sørloth: observación individual detallada de sus acciones

    Por Jonathan Durán . Experto en Football Analytics & Scouting Global. El delantero noruego se caracteriza por su imponente físico, con 1,95 metros de altura y 94 kilos , lo que lo convierte en una referencia ideal para ocupar la posición de delantero centro, especialmente acompañado de un mediapunta o un segundo delantero. Entre sus principales virtudes se encuentran su potencia y un estilo de juego directo, que lo hace destacar por su presencia constante en el área y su notable capacidad goleadora. Su habilidad en el juego aéreo es sobresaliente, y su fortaleza física le permite proteger el balón con eficacia, facilitando la posesión incluso bajo presión. • Punto fuerte : dominio en el juego aéreo: excelente en balones divididos, remates de cabeza y duelos aéreos. • Punto de mejora : su cambio de ritmo en espacios cortos no es explosivo, algo que podría trabajarse. Alexander Sørloth sobresale en situaciones de juego directo , ya sea en balones largos o combinaciones a ras de césped. Su control inicial es clave para conservar el balón ante la marca rival, permitiéndole girar y conectar con sus compañeros. Con su visión de juego, puede habilitar a jugadores en zonas interiores o por las bandas . Tras entregar el balón, su instinto ofensivo lo lleva a atacar rápidamente el área rival en busca del remate, consolidándose como una amenaza constante en los últimos metros del campo. Este delantero combina fuerza, técnica y olfato goleador, lo que lo convierte en una pieza fundamental para cualquier equipo que busque un delantero de referencia. Su punto más fuerte es el dominio en el juego aéreo : es excelente en balones divididos, remates de cabeza y duelos aéreos. Lo mismo sobre su buena resistencia y capacidad para presionar constantemente a los defensores, además de su velocidad decente para su complexión, la cual le permite atacar espacios al contragolpe. Sin embargo, Sørloth puede volverse predecible en sus movimientos sin balón en zonas congestionadas. Su cambio de ritmo en espacios cortos no es explosivo, algo que podría trabajarse para optimizar su juego. • Punto fuerte : tiene buen control en situaciones de espaldas al arco y es efectivo descargando balones hacia compañeros. • Punto de mejora : su pie no dominante puede ser inconsistente en situaciones de definición o pases en movimiento. Es efectivo en el área, especialmente con su pierna izquierda, siendo capaz de aprovechar tanto jugadas rápidas como acciones de área. Sus remates de primera intención y disparos cruzados son particularmente peligrosos . Tiene buen control en situaciones de espaldas al arco y es efectivo descargando balones hacia compañeros. Sabe atraer marcas para liberar espacios. Otra aptitud del futbolista es que, para su altura, tiene un buen manejo en recepciones y puede proteger el balón de manera eficiente bajo presión. Otro aspecto mejorable es que su pie no dominante puede ser inconsistente en situaciones de definición o pases en movimiento. Además, en ocasiones tarda en ejecutar pases clave o en elegir la mejor opción en transiciones ofensivas rápidas. Sørloth destaca por ser un delantero con gran capacidad para finalizar jugadas, tanto dentro como fuera del área. Es efectivo en situaciones de uno contra uno frente al portero y tiene un remate potente y preciso con ambas piernas, aunque su pie dominante es el izquierdo. Se mueve inteligentemente para atacar centros al área y anticiparse a los defensores, y puede jugar como único delantero en un esquema 4-2-3-1 o acompañado en un sistema 4-4-2 , aprovechando su capacidad para combinar con una segunda punta. • Punto fuerte : colabora en la presión alta y ayuda en labores defensivas en balones parados rivales. • Punto de mejora : podría trabajar en realizar desmarques más diagonales para abrirse más espacios entre centrales. El noruego comprende bien su rol como referencia ofensiva. Sabe explotar su físico y tiene la capacidad de adaptarse a diferentes estilos de juego, ya sea un planteamiento directo, de contragolpe o de posesión. Colabora en la presión alta y ayuda en labores defensivas en balones parados rivales. Más allá de esto, aunque suele ser agresivo y comprometido, hay momentos en los que pierde protagonismo en partidos cerrados. También podría trabajar en realizar desmarques más diagonales para abrirse nuevos espacios entre los defensores centrales rivales. Es un jugador con una mentalidad fuerte , que no se deja intimidar por ambientes o competiciones exigentes. Ha demostrado resiliencia a lo largo de su carrera, especialmente en etapas difíciles (como en Crystal Palace), donde ha sabido reinventarse. Tiene confianza en su capacidad para liderar el ataque y es capaz de reponerse de errores o sequías goleadoras. Siempre está dispuesto a realizar trabajo en equipo y obediencia táctica. Sin embargo, le quedan muchas cosas por trabajar : en partidos donde no encuentra oportunidades, puede frustrarse y disminuir su impacto. Necesita aumentar su liderazgo vocal en el campo para motivar a sus compañeros en momentos clave. • Punto fuerte : es capaz de reponerse de errores o sequías goleadoras. • Punto de mejora : necesita aumentar su liderazgo vocal en el campo para motivar a sus compañeros en momentos clave. Alexander Sørloth es un delantero central completo, ideal para equipos que necesiten un "nueve" que combine físico, juego aéreo y capacidad asociativa. Su perfil lo hace encajar en ligas competitivas y tácticas como La Liga, la Bundesliga y la Premier League. Con un entrenamiento específico para mejorar su explosividad y su uso de la pierna derecha, podría convertirse en un delantero de élite en el panorama internacional. Desarrollado por Jonathan Durán .

  • El Rol de Luka Modric en el AC Milan

    Por Juan Fuenzalida y Juan Rub . Analistas de fútbol. Comienza el partido y Modric presiona como “10”. Marca a Zielinski, recupera y finaliza. Posición y rol esperable por las condiciones naturales del croata. Dos minutos de juego y tuvo la primera chance del encuentro. Presión Aparece lo disruptivo. En circulaciones del Milan, Modric se ubica como último hombre siendo opción de pase y posible recuperador (vigilancia) en simultáneo. Deja los puestos de mediocampo a Fofana y Rabiot para jugar 100% en línea defensiva. Posesión Según adelantamos, el croata es la ficha principal para anticipar, presionar e intentar recuperar rápidamente en caso de pérdida. En este caso, sale de la línea velozmente en búsqueda del balón. Recuperación Modric corre detrás del balón como mediocampista central. No compone la línea defensiva en momentos de transición. Pavlovic y De Winter bloquean los espacios centrales, Luka ofrece cobertura espacial. Transición Desde cámara táctica, el posicionamiento de Modric en el inicio de la jugada. Opción de pase, rol de recuperador y visión completa del campo. Un líbero moderno, un jugador total. Comenzamos a ver el patrón. Ubicación Nueva posesión para los rossoneri . Modric respeta la posición de inicio y es el eje de la circulación. Su visión global del campo le permite encontrar líneas de pase oportunas y valiosas. Inicios Lo vemos en cámara táctica. El posicionamiento le permitirá al croata iniciar el ataque que terminará en gol de Estupiñán. Un pase tenso a Tomori cambia el ritmo del juego y permite a los de Allegri atacar con espacios. Construcción Con el equipo en ventaja, Luka sigue presionando como mediocampista ofensivo. El rol de líbero lo emplea únicamente en salidas y en algunas transiciones defensivas (repliegues). Presión Minuto cuarenta y Luka vuelve a la base para construir. Juego lateral y seguro hasta encontrar líneas y espacios de pase que puedan aportar al equipo chances ofensivas y verticalidad. Construcción En ocasiones, Modric sube con el balón hasta posiciones de ataque. Crece dominando la pelota y genera combinaciones para que el balón llegue a Leão y Pulisic. Cuarenta años para el croata, pero la capacidad de conducción parece intacta. Avances Allegri encuentra en el talentoso veterano muchos valores. Seguridad con el balón, energía para atacar y recuperar, visión de juego diferencial y una toma de decisiones estupenda. Innovación táctica y triunfo en el derby. Desarrollado por Juan Fuenzalida . Desarrollado por Juan Rub .

  • Micro-estructuras en el Botafogo de Martín Anselmi

    Por Juan Lauz y Sebastián Esquerre . Analistas de fútbol. Pensar que en apenas dos semanas puede verse reflejado un trabajo de autor en un equipo suena, de entrada, a una exageración. Sin embargo, es exactamente lo que —al menos de forma parcial— ha ocurrido en Botafogo. Martín Anselmi, presentado el pasado 20 de enero, ha logrado imprimir su sello en el Fogão en un lapso sorprendentemente corto. El entrenador argentino, con solo 40 años, ha introducido principios claros de juego posicional en un equipo brasileño que, si bien muestra resultados irregulares —tras un inicio prometedor con tres victorias entre el Campeonato Carioca y el arranque del Brasileirao, seguidas por dos derrotas ante Fluminense y Grêmio—, ofrece señales alentadoras desde lo futbolístico. Desde el juego, el balance puede ser positivo. Como el propio Anselmi explicaría en su llegada al Porto, en su primera experiencia europea: “Necesitamos jugadores que entiendan el juego, que sepan dónde está la ventaja, el hombre libre y el espacio. Estas son las cosas que hacen que un sistema se mueva”. Esa idea empieza a materializarse en Botafogo a través de la formación y gestión de micro-estructuras clásicas del juego de posición: triángulos y rombos que, mediante una ocupación racional del espacio —distancias y alturas óptimas entre jugadores—, facilitan la aparición constante del Hombre Libre. Estos triángulos de pase, aunque generan superioridades numéricas, tienen por objetivo principal generar superioridades posicionales con recepciones con tiempo y espacio para receptor, y a espaldas de una línea. Como decía Juan Manuel Lillo, maestro del juego posicional, “este juego consiste en ir generando superioridades a la espalda de la línea que te aprieta”. Sin embargo, estas micro-estructuras deben ser dinámicas y cambiantes —”estas son las cosas que un sistema se mueva”—, en una especie de caos organizado. Las micro-estructuras dentro del juego de posición potencian los perfiles de recepción así como la continuidad en la circulación, pero el equipo de Martín Anselmi, quizás con los propios normales de un equipo brasileño, ha jugado con las ventajas dinámicas que pueden ofrecer las combinaciones de tercer y cuarto hombre en carrera. Carreras de tercer hombre que generan incertidumbre y caos. Aunque la estructura no está “ahí”, si lo “está”, o estará. Habría que retomar otra de las declaraciones del entrenador, donde hace énfasis en la búsqueda de un “fútbol de ventajas”, donde “tomemos posiciones, más que un sistema”. Profundizando en los intercambios posicionales y la libertad de los jugadores de moverse entre espacios y alturas a la par que, no solo mantienen la estructura general, sino que generan estas micro-estructuras dinámicas en movimiento constante. Repetición del pase Otro de los aspectos en los que ha profundizado el entrenador argentino, sobre todo en inicios de su equipo, es en la repetición de pases de seguridad para provocar estímulos en el rival. De esta forma, tomando riesgos en el pase corto (al fin y al cabo, es un juego de atraer presiones, por fuera de su apariencia insípida), Botafogo genera saltos aprovechables en su espalda, creando secuencias de Tercer Hombre, ya sea jugando a la espalda del salto o generando un cambio de orientación. No quedan dudas: Botafogo es aún un equipo por descubrir, tanto a nivel juego como de resultados (como reflejan sus últimas dos derrotas contra rivales de un nivel similar), pero que en dos semanas se puedan evidenciar estos detalles, no solo a nivel estático, sino de dinámicas y movimientos, es algo de elogiar en tan poco tiempo. Desarrollado por Juan Lauz . Desarrollado por Sebastián Esquerre .

  • Panichelli irrumpe en la Selección Argentina

    Por Andoni Rodriguez Alvarez . Analista de datos. Joaquín Panichelli es la gran novedad en la convocatoria de la Selección Argentina para este parón de noviembre. A sus 23 años, el delantero ha vivido un ascenso meteórico en su carrera en apenas un año y medio. Sin oportunidades en el Deportivo Alavés, el atacante recaló la temporada pasada en el Mirandés, un club humilde de la Segunda División española. Allí no solo encontró continuidad, sino también explosión: se proclamó máximo goleador de la categoría con 20 tantos. Este año está confirmando que su rendimiento no fue casualidad y, en su salto a la Ligue 1, ya es el máximo goleador del Racing de Estrasburgo. Recordemos que el equipo francés es club satélite del Chelsea FC, por lo que, si mantiene este nivel, no sería extraño verlo dar el salto a Londres en un futuro cercano. Lo más llamativo no es solo cuántos goles marca, sino cómo los marca. Panichelli es el cuarto máximo goleador de las grandes ligas europeas y tercero en goles esperados (8,1), a pesar de ser el 19.º jugador con más disparos (31). Es decir, necesita menos remates que la media de los delanteros para convertir. De hecho, si observamos el gráfico de dispersión posterior, solo Harry Kane y Erling Haaland presentan un ratio de conversión de goles (%) superior al del atacante argentino. Como vemos, su convocatoria tiene argumentos sólidos respaldados por sus datos. Desde la temporada pasada, solo Lionel Messi y Julián Álvarez muestran números claramente superiores. Su producción es comparable a la de Lautaro Martínez y sensiblemente mejor que la de otras alternativas como José Manuel López, Ángel Correa o Santiago Castro. La competencia en la delantera albiceleste es feroz, pero Panichelli ha entrado en escena con argumentos contundentes. Si sostiene este nivel, ¿podría tener protagonismo en el próximo Mundial? Desarrollado por Andoni Rodriguez Alvarez .

  • ¿Está en casa el relevo de Lewandowski?

    Por Andoni Rodriguez Alvarez . Analista de datos. A sus 37 años, es inevitable pensar en un reemplazo para Robert Lewandowski en el FC Barcelona. El delantero polaco es uno de los mejores atacantes del siglo XXI y, a pesar de haber llegado a la entidad culé con 33 años, ha marcado más de 112 goles en 179 partidos oficiales (con un promedio de 0.73 goles por partido), consolidándose como el referente ofensivo. Números de Lewandowski en el FC Barcelona La irrupción de Ferrán Torres Aquí es donde aparece Ferran Torres , quien desde hace un par de temporadas ha mostrado una notable progresión, convirtiéndose en un atacante con estadísticas de élite en Europa. Su promedio anotador por 90 minutos  sobresale frente a muchos delanteros, situándose cerca de los mejores atacantes del momento: Lewandowski, Mbappé, Haaland y Kane. Relación entre goles marcados y goles esperados por delanteros de las cinco grandes ligas europeas A pesar de haber disputado únicamente 1.930 minutos en la última temporada (21.5 partidos completos), sus números con el equipo culé son sumamente positivos: 3º máximo goleador  del equipo ( 25  goles en total), solo por detrás de Lewandowski ( 42 ) y Raphinha ( 34 ). 2º mejor promedio goleador  del Barça ( 0.66  goles/90 minutos), solo superado por Lewandowski. 2º máximo goleador español  en La Liga ( 19  goles), detrás de Ayoze Pérez ( 22 ). Entre los delanteros de Europa con menos de 1.930 minutos, destacó como: 1º en goles (15). 2º en disparos a puerta (33). 2º en Goles Esperados (xG) (17.1). 4º en promedio de xG (0.66). Delanteros con alto ratio de gol en relación a los minutos en campo La principal incógnita  reside en si Ferran Torres es capaz de sostener este nivel  goleador con el doble de minutos disputados . Esta temporada, la lesión de Lewandowski le ha abierto la puerta de la titularidad y el delantero es el máximo goleador del equipo con 5 goles en 10 partidos disputados . Ausencia de oportunidades de mercado La consolidación de Ferran Torres es una noticia muy positiva  para el Barcelona. La continuidad de Robert Lewandowski no está clara y la delicada situación financiera del club impide afrontar el gasto de un delantero de primer nivel. El jugador ideal sería Julián Álvarez , aunque resulta poco probable que el Atlético de Madrid deje marchar a su estrella por menos de 100 millones de euros. Otra alternativa sería Harry Kane  quien a sus 32 años sería una operación similar a la que llevo a Lewandowski al club. Sin embargo, el jugador inglés tiene contrato hasta 2028, lo que implicaría un coste similar a su valor de mercado. Posibles sustitutos a Robert Lewandowski: paneo de mercado Conclusión: La respuesta interna a una necesidad externa La coyuntura financiera del FC Barcelona, combinada con la inevitable búsqueda de un sucesor para el legendario Robert Lewandowski, convierte la irrupción goleadora de Ferran Torres en un activo invaluable. Ante la imposibilidad de acometer el fichaje de delanteros de primer nivel mundial como Julián Álvarez o Harry Kane por sus altos costes y la estabilidad de sus contratos, Ferran Torres se erige como la solución más lógica y económica.  Sus cifras, especialmente su eficiencia por minuto, sugieren que el club no necesita buscar fuera lo que ha estado cultivando dentro. Si el jugador confirma su capacidad para mantener estos promedios en una temporada completa como titular indiscutible, el Barça habrá resuelto su dilema del '9' con una apuesta de futuro que garantiza tanto el rendimiento deportivo como la sostenibilidad económica. Desarrollado por Andoni Rodriguez Alvarez .

  • El Como de Cesc Fàbregas y la arquitectura del riesgo controlado

    Por Juan Lauz . Estudiante en la Facultad de Información y Comunicación (FIC). Scout y analista de fútbol. Cesc Fàbregas, entrenador del Calcio Como 1907 El Como Calcio dirigido por Cesc Fàbregas utiliza la presión rival como elemento estructural en fases de inicio o reinicio. No intenta evitarla, sino gestionarla para generar ventajas. En un entorno como la Serie A italiana, donde predominan los emparejamientos individuales y las presiones altas hombre a hombre, el Como se apoya en el arquero como generador de superioridad numérica +1 sobre primera altura. Atraer para liberar Esa ventaja se expresa desde la primera acción. El arquero participa activamente en la circulación, recibiendo para atraer la primera línea de presión y provocar su salto. Esa atracción tiene un objetivo concreto: fijar al delantero, romper la simetría de la presión y abrir la línea de pase hacia el mediapunta que desciende. En ese momento se activa una secuencia de tres hombres: 1. Arquero (primer hombre): conduce, atrae al atacante y genera la primera fijación. Provoca que el atacante libere su espalda sin cobertura previa o posterior. 2. Mediapunta (segundo hombre, generalmente Nico Paz): desciende desde la mediapunta para recibir entre líneas de presión, ofreciendo una solución vertical. 3. Pivote (tercer hombre): queda libre tras el salto rival y recibe de cara, permitiendo avanzar en ventaja. Marcaje al hombre no toma en cuenta cobertura ante salto El pase del arquero hacia el descenso de Paz es un gesto clave. No busca progresar directamente, sino romper una primera línea rival y provocar un cambio de orientación. Cuando Paz recibe, su control y dirección del primer toque apuntan a activar al pivote, que queda perfilado para girar o avanzar en conducción. El Como no pretende mantener la posesión horizontalmente, sino superar líneas con el mínimo número de toques. Nico Paz detecta apertura del intervalo y se activa para apoyar La construcción de la jugada se basa en progresar a través de la presión rival, no en evitarla. Cada salto individual del rival es inducido de forma intencionada, con el fin de generar un espacio libre detrás de él. Como las defensas rivales suelen estar emparejadas en todo el campo, cada salida del bloque defensivo deja un hueco sin cobertura. Fàbregas estructura la circulación del Como para explotar ese espacio en el momento exacto en que se abre. El pivote, una vez que recibe de cara, suele conectar de inmediato con el centrodelantero que se activa con un desmarque de apoyo. Este movimiento, central en el modelo, cumple varias funciones: ● Dar continuidad vertical sin recurrir a pases de seguridad. ● Atraer a los centrales rivales, generando un nuevo salto que descoordina la última línea. ● Activar el siguiente pase de cara hacia el otro pivote. ● Activar al lejano, generalmente a un extremo que preparó la ruptura. Activar lejano tras recepción del jugador de cara De este modo, el Como logra salir desde el fondo sin necesidad de pasar por la segunda altura, encadenando una secuencia directa (arquero → mediapunta → pivote → delantero) que mantiene la superioridad posicional generada en la base. El resultado es un equipo que controla el caos de la presión mediante relaciones bien definidas entre sus tres primeros receptores, y que concibe el uso del arquero no como un recurso de emergencia, sino como una pieza activa del sistema ofensivo. Manipulación de la presión y generación de ventajas contra última línea En fase ofensiva organizada, el Como mantiene los mismos principios de manipulación, pero aplicados a zonas más avanzadas del campo. El objetivo sigue siendo crear igualdades o superioridades numéricas contra la última línea rival, y para lograrlo, el equipo trabaja sobre movimientos de descenso, fijación y ruptura perfectamente coordinados. Ver una oportunidad en los emparejamientos individuales El mediapunta (Paz) y el centrodelantero son las piezas que más inciden en la estructura rival. Ambos suelen descender en simultáneo para atraer a los defensores centrales, tanto en fases de inicio como de reinicio. Ese doble movimiento provoca dos efectos: 1 . Desplazamiento hacia adelante de los centrales, lo que abre el carril central. 2 . Liberar profundidad, que el Como busca atacar con desmarques de ruptura diagonal (afuera-adentro) de los extremos. Desmarques fuera-dentro luego de descensos centrales El Como busca constantemente igualdades numéricas en ataque (3 vs 3 o 4 vs 4) en la última línea. No se trata de un juego de posesión extendida, sino de acelerar el ritmo justo después de haber atraído al rival. Contra bloques medios, los desmarques de apoyo del centrodelantero son determinantes. Cuando baja para ofrecerse, el atacante no lo hace únicamente para sostener la jugada, sino para arrastrar a un zaguero fuera de su zona. Esa atracción crea el espacio para gestionar una vieja ley del fútbol: “llegar es mejor que estar”. Gol aplicando los conceptos previos Incluso en ataques prolongados, el principio no cambia: el equipo trabaja para nunca quedar en igualdad posicional estática. Si el rival ajusta hombre a hombre, el Como responde con movimientos de compensación: descenso de un jugador y ruptura simultánea de otro. Si el rival repliega, el equipo mantiene amplitud con extremos y ocupa el espacio entre líneas con Paz para seguir amenazando con el pase interior. Atacar en igualdad numérica contra última línea En conjunto, el modelo de Fàbregas se sostiene sobre tres principios tácticos constantes: 1. Superioridad estructural en inicio: el arquero como jugador de campo para provocar y liberar. 2. Manipulación del marcaje individual: usar descensos y fijaciones para atraer y vaciar zonas. 3. Ataques en igualdad dinámica: llegar a la última línea en 3 vs 3 o 3 vs 2 tras secuencias de tercer hombre y rupturas diagonales. El resultado es un equipo que no busca controlar a través de la posesión, sino a través de las ventajas numéricas y/o posicionales. En un entorno táctico como el italiano, donde el emparejamiento hombre a hombre condiciona la mayoría de las fases de juego, el Como de Fàbregas ha encontrado una forma de convertir la presión rival en su principal herramienta de progresión. Nico Paz, figura excluyente del equipo " Biancoblú " Desarrollado por Juan Lauz .

  • México Sub-20: construcción en estructura 3-2-2-3 y generación de superioridades

    Por Sebastián Esquerre . Scout en Deportivo Maldonado (Uruguay). Analista de rendimiento. El primer gol de México frente a Chile, bajo la dirección de Eduardo Arce, no solo representa una acción aislada de eficacia ofensiva, sino la manifestación concreta de un modelo de juego coherente, racional y evolutivo. En una categoría formativa como la Sub-20, donde la tendencia suele ser priorizar la intensidad por encima de la estructura, el conjunto mexicano mostró una madurez táctica notable, basada en la organización posicional, la manipulación del rival y la lectura colectiva de los espacios. La jugada que culmina en el gol nace desde una fase de construcción en estructura 3-2-2-3, con movimientos sincronizados que responden a principios universales del juego de posición: atraer para progresar, crear superioridad y ocupar racionalmente el espacio. Cada intervención tiene un propósito colectivo, cada pase busca condicionar al rival, y cada recepción responde a un contexto previsible dentro del plan. Estructura base y sentido de la organización (1) Estructura base y sentido de la organización (2) Desde el inicio, México se dispone con tres hombres en salida: los dos centrales y un lateral que se interioriza para generar superioridad en la base y facilitar la progresión. Esta línea de tres no solo ofrece estabilidad en la circulación inicial, sino que también permite amplitud controlada: mientras un lateral profundiza por fuera, el otro se posiciona en apoyo interior, manteniendo el equilibrio estructural. Por delante de ellos, el doble pivote asume un rol clave. Sus movimientos laterales y diagonales crean líneas de pase en diferentes alturas y orientaciones, facilitando la conexión entre la base y la segunda línea. La alternancia entre ambos pivotes -uno fijando y otro moviéndose- obliga a la primera línea de presión chilena a desplazarse lateralmente, generando los espacios intermedios que México busca atacar. Esta movilidad no es improvisada: responde a un principio metodológico claro. Los pivotes deben “jugar para liberar”, provocando saltos de presión que abran las rutas interiores. A partir de esa manipulación inicial, el conjunto logra dominar el tiempo y el espacio de la jugada. Ocupación de la segunda línea y alturas escalonadas La segunda línea ofensiva mexicana -compuesta por los dos mediapuntas- se estructura en diferentes alturas, lo que genera ángulos de pase complementarios y una sensación de profundidad constante. Mientras uno se ofrece entre líneas, el otro fija a los mediocampistas rivales o se aproxima a zonas de apoyo, permitiendo una distribución equilibrada entre cercanía y ruptura. Esa distribución escalonada tiene un efecto directo: cuando la circulación lateral atrae a un mediocampista chileno, se libera el espacio a su espalda, y es allí donde aparece el mediapunta con el perfil corporal orientado hacia portería. El juego entre alturas, perfiles y timings permite a México superar líneas sin necesidad de acelerar el ritmo del balón, priorizando la claridad por sobre la velocidad. Atraer para liberar: el principio rector de la jugada (1) Atraer para liberar: el principio rector de la jugada (2) La acción que origina el gol se desencadena con un pase lateral desde la base defensiva. El objetivo no es simplemente conservar la posesión, sino provocar la reacción del rival. Chile, fiel a un bloque medio-alto, responde con un salto de presión coordinado. Sin embargo, México anticipa ese comportamiento: el poseedor espera el momento exacto en que el mediocampista chileno abandona su zona para filtrar el pase diagonal a su espalda. Este gesto táctico sintetiza uno de los principios más relevantes del modelo: atraer presión para activar al hombre libre. La lectura temporal de los movimientos es impecable, pero sobre todo el cambio de velocidad del pase en el transcurso de la jugada. En el momento que el rival salta a la presión, se acelera la tensión haciendo llegar la pelota al hombre libre. Progresión, manipulación y ruptura de última línea (1) Progresión, manipulación y ruptura de última línea (2) Una vez superada la presión inicial, el equipo se proyecta hacia campo rival. La conducción no busca únicamente avanzar metros, sino fijar s y activar los desmarques en ruptura de los extremos. Los movimientos coordinados de los tres hombres de ataque obligan a la defensa chilena a bascular y retroceder, generando un escenario de 4 vs 4 en el último tercio. El portador amaga con jugar en amplitud, manipulando la atención del defensor, y en el momento justo filtra el pase vertical hacia el espacio interior. El desmarque sincronizado del delantero rompe la línea, y la acción culmina en gol. Toda la secuencia, desde el primer pase hasta la definición, mantiene coherencia con la estructura inicial: el espacio se conquista mediante la gestión del rival, no mediante la velocidad del balón. Progresión, manipulación y ruptura de última línea (3) Conclusión El primer gol frente a Chile es una lección de coherencia entre modelo, estructura y ejecución. México Sub-20, más allá del resultado, exhibe un entendimiento táctico que trasciende la categoría: la capacidad de crear ventajas a través del pensamiento colectivo. Desde la estructura 3-2-2-3, el equipo logra combinar control posicional, movilidad funcional y eficacia final. En tiempos donde la inmediatez domina, esta jugada reafirma una idea esencial: el fútbol sigue perteneciendo a quienes comprenden el juego antes que a quienes solo lo ejecutan. Desarrollado por Sebastián Esquerre .

  • Las claves del título del PSG: Luis Enrique al mando

    Por Damien Kosinski . Entrenador y analista individual y colectivo de fútbol. Autor del libro "Espacio y Tiempo en el Fútbol" publicado por la editorial LIBROFUTBOL.com . La composición del PSG Para esta final, Luis Enrique mantuvo su esquema táctico de 4-3-3 . La formación inicial del PSG incluyó a Donnarumma en la portería, una defensa de cuatro con Pacho y Marquinhos como centrales, y Hakimi y Mendes en los laterales. El centro del campo estuvo formado por el trío habitual en triángulo: Vitinha como pivote (punta baja), y Fabian Ruiz y Neves en posiciones más adelantadas, aunque con frecuentes permutas para mantener el equilibrio. En ataque, Dembélé asumió el rol de falso 9 , con Kvaratskhelia en la banda izquierda y el joven Doué en la derecha. El 4-1-4-1 en fase defensiva en los tres tercios del campo El PSG adoptó una estructura defensiva en 4-1-4-1  que resultó ser formidablemente eficaz, independientemente de la zona del campo. • En el primer tercio : el PSG se posicionó cerca de su primera línea de campo, manteniendo la formación 4-1-4-1, diferente de la inicial. Doué y Kvaratskhelia retrocedieron para alinearse con los mediocampistas, formando una línea de cuatro. Esta reorganización creó una igualdad numérica (5 contra 5) en el centro del campo frente al Inter, facilitada por una inversión de posición entre Vitinha y Marquinhos , quien se adelantó ligeramente. Esta táctica neutralizó los circuitos de juego del Inter, forzándolos a retroceder y permitiendo al PSG defender avanzando, apoyando el pressing de Dembélé. El objetivo era impedir los cambios rápidos de juego del Inter hacia la banda opuesta. • En el tercio central : a pesar de la ventaja en el marcador, Luis Enrique mantuvo la estrategia proactiva de 4-1-4-1. Dembélé permaneció solo en punta para iniciar la presión, respaldado por la línea de cuatro mediocampistas. Vitinha actuó como sentinelle (pivote defensivo), posicionado para apoyar la presión o reforzar la línea defensiva en caso de ruptura. Marquinhos había regresado a su línea defensiva, y el equipo mantuvo una excelente disciplina de bloque, con distancias controladas entre líneas para una presión colectiva eficaz. • En el ultimo tercio : La estructura 4-1-4-1 se mantuvo perfectamente identificable. Dembélé inició el pressing desde la línea defensiva rival. Doué y Kvaratskhelia retrocedieron junto a Fabian Ruiz y Neves para formar una línea media compacta, conteniendo los cambios de juego del Inter y defendiendo avanzando. Vitinha como centinela reforzó la densidad en zonas críticas, aportando apoyo en la recuperación. Esta organización defensiva neutralizó la línea de cinco mediocampistas del Inter , limitó su velocidad y evitó conexiones rápidas con Thuram y Lautaro Martínez. Impedir la relación entre Thuram y Martínez Una clave fundamental fue neutralizar la conexión entre Thuram y Lautaro Martínez, uno de los puntos fuertes del Inter. • El pressing de Dembélé, junto al excelente posicionamiento defensivo de la línea de cuatro mediocampistas, forzó al Inter a jugar balones largos hacia Martínez . • Inmediatamente, el PSG estableció una superioridad numérica de 3 contra 2  alrededor de la dupla ofensiva del Inter con Pacho, Marquinhos y Hakimi, limitando sus opciones. • En acciones clave, como en el minuto 31, Vitinha compensó inteligentemente espacios dejados, bloqueando la zona  y las posibilidades de desvío o combinación rápida. • En el minuto 39, el PSG anticipó la combinación Thuram-Martínez con Pacho y Marquinhos formando una superioridad numérica, y Neves perturbando la recepción. • Esta estrategia se mantuvo constante durante todo el partido, neutralizando metódicamente la influencia de Thuram y Martínez. El pressing de Dembélé La presión constante, disciplinada y agresiva de Dembélé fue decisivo para la victoria. • Su actividad perturbó la salida de balón del Inter desde su portero y su defensa de tres. En el minuto 41, su presión agresivo forzó al portero del Inter a una decisión precipitada y a una falta técnica, impidiendo una salida corta. • La actitud de Dembélé actuó como un disparador colectivo , obligando al portero a jugar en largo y permitiendo a sus compañeros defender avanzando y cerrar líneas de pase cortas. Su objetivo no era solo forzar un error, sino desorganizar la salida rival desde la raíz. • Esto permitió a Doué y Kvaratskhelia cerrar las zonas de salida, y a Hakimi anticipar y cerrar el espacio en el carril, completando el esfuerzo colectivo. • En el minuto 67, con 3-0 a favor, Dembélé mantuvo la misma intensidad de pressing , lo que impidió al Inter construir jugadas rápidas desde atrás. • En resumen, Dembélé impidió al Inter iniciar sus secuencias de juego desde su defensa , haciendo sus ataques estériles y predecibles. El aporte de la sentinelle (pivote defensivo) a la línea de defensores El rol del pivote defensivo , inteligentemente posicionado por Luis Enrique, fue crucial en el sistema 1-4-1-4-1 del PSG. • La sentinelle (Vitinha o Neves) fue capaz de navegar entre líneas, acompañando la presión de los mediocampistas y, crucialmente, reforzando la línea defensiva  durante las fases de desequilibrio o transiciones rápidas. • En el minuto 34, cuando Marquinhos estaba en marcaje alto, dejando un espacio, Neves leyó perfectamente la situación , identificando el espacio vacante y el ataque del Inter. Su intervención rápida impidió al rival proyectarse y ganó tiempo para que el bloque parisino se recuperara. Neves logró reconstituir la línea de cuatro defensores, compensando el desequilibrio. • En el minuto 46, Neves volvió a mostrar su inteligencia de juego al cubrir un desajuste en la línea defensiva  causado por el posicionamiento alto de Hakimi, permitiendo al PSG reconstituir una línea de cuatro coherente. • En el minuto 54, Neves anticipó un ataque del Inter por la espalda de Marquinhos, interviniendo para reformar la línea defensiva  y asegurar la estabilidad estructural del PSG. Su capacidad para ralentizar el ataque, forzar el juego por banda y luego anticipar la siguiente jugada fue clave para permitir el repliegue colectivo y la recuperación del balón. • Este concepto fue fundamental para cortar las conexiones, especialmente entre Thuram y Martínez , desactivando una de las mayores amenazas ofensivas del Inter. Uso del primer tercio para atraer al Inter y crear espacios-tiempo Una táctica fundamental de Luis Enrique fue la utilización estratégica del primer tercio para aspirar el pressing rival . • El objetivo era crear situaciones de baja densidad defensiva para generar espacios-tiempo explotables en el tercio central . • Fabian Ruiz a menudo jugaba hacia atrás (ej. a Marquinhos) para atraer al bloque del Inter. Una vez que el Inter se comprometía en esta fase alta, el PSG buscaba romper líneas con pases rápidos . • Marquinhos usaba su visión para identificar zonas libres en el tercio central, y Dembélé se proyectaba para romper una línea. • Este juego de posición estiró al bloque rival, liberando a Dembélé y luego a Fabian Ruiz, creando una mecánica de desequilibrio-fijación-liberación . • En una secuencia que culminó en un gol, Fabian Ruiz recibió el balón y lo progresó, atrayendo la densidad defensiva del Inter, antes de lanzar un pase diagonal a Kvaratskhelia, quien había anticipado el espacio libre. Esta secuencia ilustró la transición rápida del primer tercio al último tercio rival. • Incluso al final del partido, el PSG mantuvo este principio, con Donnarumma y Marquinhos iniciando salidas cortas para atraer al Inter y generar espacios en el tercio central, lo que llevó a una situación de gol con Zaïre-Emery aprovechando una carrera diagonal y un espacio liberado por Mayulu. • En definitiva, el PSG manipuló al bloque rival, estirándolo y desorganizándolo , para luego acelerar en el tercio central, donde los espacios-tiempo aparecían naturalmente. Las creaciones de espacio-tiempo de Fabian Ruiz Fabian Ruiz fue un maestro del tempo  en la fase ofensiva del PSG, destacando por su lectura de juego y su inteligencia posicional. • En la acción del gol en el minuto 19, Fabian Ruiz atacó la profundidad acompañando a Dembélé, atrayendo a los defensores del Inter y generando una superioridad numérica cualitativa. • A medida que el PSG progresaba, Fabian Ruiz realentizó su carrera y analizó la reorganización defensiva del Inter , identificando la carrera de Doué en un espacio-tiempo libre estratégico en el lado opuesto. Esta elección permitió al PSG explotar un espacio desatendido, mantener la velocidad en la acción y redistribuir el equilibrio ofensivo. • Su desplazamiento fijó al lateral izquierdo del Inter, liberando un ángulo para Dembélé y dando tiempo y espacio a Doué para atacar la zona libre, culminando en el segundo gol parisino. • Su contribución fue decisiva, permitiendo al equipo acelerar o temporizar, fijar y liberar zonas estratégicas , y crear las condiciones óptimas para los atacantes. Uso del primer punto débil del Inter: espacios-tiempo centro-derecho y derecho externo El PSG explotó la dificultad del Inter para proteger la diagonal centro-derecha hacia el carril derecho , especialmente en transición. • En la acción del gol, Marquinhos encontró a Vitinha en un espacio-tiempo interior centro-derecho, lo que deformó el bloque del Inter. Esto dejó a Kvaratskhelia completamente libre en el espacio-tiempo derecho externo. • Vitinha fue determinante en la manipulación de estos espacios, conectando el juego interior con la amplitud ofensiva . • El juego de posición de Fabian Ruiz, Doué y Dembélé bloqueó el deslizamiento defensivo del Inter, permitiendo a Kvaratskhelia atacar la zona desequilibrada con ventaja. • Una secuencia clave mostró a Vitinha en una zona de debilidad estructural, con Fabian Ruiz ampliando el intervalo defensivo y permitiendo un pase óptimo a Doué. La inversión de posición entre Doué y Kvaratskhelia, junto con la fijación de Hakimi y Dembélé en la amplitud , contribuyó a aislar a los mediocampistas del Inter. • La precisión del pase de Vitinha rompió la línea media del Inter, exponiendo su desorganización. Doué se convirtió en el jugador libre, llevando la acción hacia el gol. • Incluso en el minuto 51, Fabian Ruiz explotó un espacio-tiempo centro-izquierdo, recibiendo el balón libre gracias al juego de posición de Neves, Vitinha y Kvaratskhelia, lo que forzó al Inter a reaccionar tarde cerca de su propia área. Fabian Ruiz luego pasó el balón a Dembélé en el momento perfecto, lo que le permitió disparar. Utilización del segundo punto débil del Inter: profundidad por el lado izquierdo El PSG explotó la fragilidad del Inter en la gestión de la profundidad en el lado izquierdo de su defensa. • Barcola, al entrar en juego, ilustró esta falla. Su desmarque ligeramente hacia atrás atrajo a su defensor, ampliando el espacio a su espalda y creando profundidad explotable . • Cuando Marquinhos progresó con el balón, la defensa del Inter se deformó, liberando a Fabian Ruiz y permitiendo a Barcola lanzar una carrera incisiva en profundidad. • La defensa del Inter se mostró completamente desorganizada y vulnerable  en la gestión de esta profundidad. Fabian Ruiz leyó perfectamente el desmarque de Barcola, permitiendo al PSG explotar su velocidad en el espacio libre. • En el minuto 68, con 3-0 a favor, el PSG demostró esta amenaza nuevamente con un disparo directo en profundidad . Dembélé identificó un ángulo de pase ideal para servir a Barcola, cuya carrera rompió la estructura milanesa y forzó una reacción de urgencia en su área. • La dominación del PSG se explica por esta doble amenaza táctica , alternando la posesión estructurada para explotar los espacios centro-derecho y derecho externo, con ataques rápidos en profundidad por el lado izquierdo El rol de Dembélé como falso 9: un factor decisivo Ousmane Dembélé fue un factor determinante al jugar como falso 9, actuando como un punto de desequilibrio clave  en el bloque defensivo del Inter. • Su movilidad e inteligencia de desplazamiento le permitieron moverse constantemente en los espacios-tiempo entre las líneas  (defensores centrales y mediocampistas rivales). • Esto creó un dilema para los defensores: si no salían, Dembélé tenía tiempo para girar y organizar; si salían, un espacio-tiempo se liberaba automáticamente a su espalda, a menudo explotado por un compañero. • En una acción clave, Vitinha sirvió a Dembélé en un espacio-tiempo interior, lo que deformó instantáneamente la estructura defensiva del Inter . Esto abrió un nuevo espacio-tiempo más arriba, aprovechado por Vitinha con una carrera hacia adelante, anticipando el desequilibrio. Dembélé atrajo a su defensor y liberó el espacio para Vitinha, quien se lanzó en velocidad para marcar el tercer gol del PSG. • En el minuto 71, Dembélé volvió a mostrar su impacto, desmarcándose hasta sus 35 metros para combinar con Mendes. El marcaje agresivo de su defensor creó un desequilibrio estructural  que abrió nuevos espacios más arriba en el campo. • Dembélé se posicionó en un espacio-tiempo derecho externo, convirtiéndose en el jugador libre e indefendible  para recibir el pase de Mendes. Kvaratskhelia inteligentemente ocupó el eje de la defensa, fijando a los centrales y dejando espacio para Dembélé. • Desde esta posición ideal, Dembélé encontró en profundidad a Kvaratskhelia, quien atacó el espacio detrás de la línea defensiva del Inter y marcó el cuarto gol del partido . • El rol de falso 9 de Dembélé desestabilizó por completo al Inter , que nunca encontró una solución para contrarrestarlo, validando la confianza de Luis Enrique en esta estrategia. Conclusión El resultado final no fue una coincidencia; todas estas claves tácticas, meticulosamente trabajadas por Luis Enrique y el PSG , hicieron de esta victoria el fruto de una estrategia brillante y dominada. Desarrollado por Damien Kosinski .

  • Rodrigo Bentancur: identificación de 'triggers' de presión y gestión post recuperación

    Por Sebastián Esquerre . Scout en Deportivo Maldonado (Uruguay). Analista de rendimiento. En la Premier League, un detalle táctico puede marcar la diferencia entre una recuperación estéril y una jugada de gol. Rodrigo Bentancur, mediocampista uruguayo del Tottenham, volvió a confirmar por qué es un futbolista tan valorado por entrenadores y analistas. En la victoria frente al Brighton (Jornada 5), participó directamente en el primer gol de su equipo a través de una secuencia que refleja su esencia: capacidad para leer el juego, técnica orientada a la progresión y una inteligencia competitiva difícil de igualar. Lo interesante de la acción no reside solo en la recuperación inicial, sino en cómo Bentancur conecta todas las fases: presionar, ganar el balón, orientarse hacia adelante, manipular rivales y decidir con precisión en zona de finalización. Su intervención resume gran parte de las cualidades que lo distinguen en la élite. Identificación del trigger de presión El momento clave surge cuando Carlos Baleba recibe un pase defectuoso: a media altura, con exceso de fuerza y de espaldas al arco rival. Para la mayoría, podría pasar desapercibido; para Bentancur, es una señal inmediata. Interpreta la dificultad del rival como un trigger  y activa la presión. Activación del trigger de presión sobre Carlos Baleba No se trata de correr por instinto, sino de una lectura táctica que combina distancia, ángulo de entrada y timming . Con un sprint corto y agresivo, logra incomodar la recepción, disputando el balón y dejándolo dividido en una zona favorable. Esta acción es el ejemplo perfecto de cómo un mediocampista puede transformar un error ajeno en una oportunidad colectiva. Escaneo y perfil corporal en la recepción Asegurada la recuperación, Bentancur no se precipita. Se ofrece como apoyo al compañero que controla la posesión y utiliza ese breve lapso para realizar un escaneo del entorno. Ese gesto -mirar antes de recibir- le permite anticipar la posición de la última línea del Brighton y el espacio libre a su espalda. La consecuencia directa de ese escaneo es la calidad de su recepción. Controla con la pierna izquierda, la más alejada del rival, y orienta el cuerpo hacia adelante. Este detalle técnico le evita un control extra y le permite progresar de inmediato. En el fútbol de élite, donde cada segundo cuenta, esta capacidad de perfilarse de forma óptima marca la diferencia entre un pase lateral y una acción vertical. Conducción y manipulación del rival A partir de ahí, inicia una conducción que obliga a la defensa rival a retroceder. Sin acelerar en exceso, mantiene el control de los tiempos, generando que la zaga del Brighton se hunda hacia su propio arco. Decisión y ejecución luego de la conducción El factor diferencial radica en cómo utiliza los desmarques de sus compañeros. Los movimientos de ruptura no son solo opciones de pase, sino también herramientas de manipulación. Bentancur amaga con ejecutar un pase profundo en diagonal, lo que provoca la basculación del defensor. Ese engaño abre un ángulo alternativo: un pase interior más favorable que conecta con un compañero en ventaja. Su capacidad para usar a los compañeros como señuelos muestra un entendimiento avanzado del juego colectivo. Conducción y manipulación de la estructura rival La secuencia culmina dentro del área rival. Bentancur, tras ofrecerse nuevamente en apoyo, recibe en una posición diagonal que amplía su campo visual. Desde allí, dispone de un rango cercano a los 180º, lo que le permite identificar rápidamente a los defensores y al jugador libre. No se apresura: controla, evalúa y selecciona la mejor opción. Finalmente, habilita a Kudus con un pase preciso, entregándole la pelota en el momento justo y en la mejor zona para finalizar. En esa acción se observa la síntesis de su juego: claridad para detectar la ventaja y capacidad técnica para ejecutarla sin errores. Conclusión La jugada frente al Brighton no es un hecho aislado, sino una radiografía del perfil de Rodrigo Bentancur. Se trata de un mediocampista que entiende el juego desde la inteligencia táctica, que se anticipa a las situaciones del partido, que reacciona y que transforma recuperaciones en acciones productivas. Su valor en el Tottenham va más allá de las estadísticas: está en los pequeños detalles que conectan defensa y ataque, presión y creación, recuperación y gol. En un fútbol donde cada decisión bajo presión puede cambiar el destino de un partido, Bentancur reafirma su condición de futbolista total, capaz de dar sentido al juego en diversos lugares del campo. Desarrollado por Sebastián Esquerre .

  • ¿Qué esperar del Real Madrid con Xabi Alonso?

    Por Tim Stegmann . Entrenador y formador de entrenadores en la Asociación de Fútbol de Hamburgo. Con experiencia en el VfL Wolfsburg y el Würzburger Kickers. La llegada de Xabi Alonso al banquillo del Real Madrid ha generado una inmensa expectativa en el mundo del fútbol, anticipando el inicio de una nueva era para el conjunto blanco. En una entrevista con The Tactical Room en mayo de 2017, Xabi Alonso, al ser consultado sobre el rol del entrenador, afirmó que busca " adaptarse a los jugadores " y " equilibrar bien el equipo ", necesitando tanto "jugadores que te den equilibrio " como " jugadores que te den desequilibrio ", para luego "entre ellos buscar el equilibrio". Su filosofía se basa en tener " jugadores buenos " y luego encontrar la mejor manera de " trabajarlos ", ya que " al final dependes de los futbolistas y el secreto es cómo gestionarlos para que se sientan comprometidos ". Alonso es reconocido por su caballerosidad y modestia. Incluso en el apogeo de su incipiente carrera como entrenador, dedicó los triunfos al club y valoró la labor de profesionales que lo precedieron, como Christoph Daum, Klaus Toppmöller y Roger Schmidt, entre otros. Esta actitud de humildad y coherencia ha sido una constante durante su trayectoria en Alemania. Dirige a sus equipos con una clara disciplina en todos los aspectos , lo que lo convierte en un técnico muy consecuente. Esto se ha manifestado en decisiones firmes, como enviar a Florian Wirtz al banquillo por un retraso o sustituir a Kossounou antes del descanso en la semifinal de la Europa League debido a un bajo rendimiento. Esta firmeza será un beneficio significativo para el Real Madrid, donde la preocupación por casos de indisciplina ha aumentado considerablemente en la última temporada. Se anticipa que esto se traduzca en un despliegue defensivo más efectivo y decidido, forjando un equipo con un carácter fuerte. Xabi Alonso irradia la grandeza que define al club merengue. Históricamente, al Real Madrid se lo asociaba con entrenadores que transmitían buenas vibraciones. Con Alonso, podría emerger una sinergia única: la mística de las buenas vibraciones unida a un sólido fútbol posicional . Si bien los medios españoles han especulado sobre el sistema de juego, el 1-4-3-3 se adapta mejor al Real Madrid que cualquier otra formación, aunque el Mundial de Clubes en Estados Unidos ha demostrado que el sistema "Bayer" (1-3-4-1-2) también podría ser funcional en la Casa Blanca. Como bien lo expresó otro exentrenador de Xabi Alonso, " los sistemas del juego solo son números ". En esta etapa, lo crucial será el sentido y la organización que Xabi le imprima al equipo. En el Bayer Leverkusen, Xabi Alonso se enfocó en brindar al equipo una estructura y organización funcional que permitiera a cada jugador explotar sus cualidades de manera óptima. La composición específica de las líneas no era lo principal; en cambio, el plan de partido, siempre cambiante y pragmático según el rival y las circunstancias, era lo definitorio . En Madrid, Alonso buscará replicar esta metodología. Su desafío residirá en armonizar las virtudes de jugadores absolutamente diferenciales como Kylian Mbappé y Vinicius Junior, sin comprometer el equilibrio colectivo. Será fundamental para el español establecer una base de principios claros que, a su vez, otorguen a los jugadores libertad para actuar y expresarse dentro de ciertos límites tácticos. Durante la posesión del balón en Leverkusen, Alonso garantizó la constante ocupación de los espacios centrales, particularmente la base, con al menos un jugador clave como Xhaka, Palacios, o incluso Grimaldo incorporándose desde el lateral, o Wirtz retrasando su posición de "10". Mediante desmarques inteligentes, los jugadores seguían la sombra de cobertura del oponente y generaban diferentes alturas en la salida de balón. Una buena cercanía entre ellos facilitaba el flujo de combinaciones, con énfasis en desarticular a los rivales mediante pases precisos. En este sentido, el concepto de control del juego era primordial : a través de un circuito de pases, con múltiples balones diagonales, se abrían incesantemente espacios para el progreso en el campo. En el Real Madrid, Xabi Alonso contará con aún más opciones debido a los perfiles de sus jugadores. Las cualidades de Vinicius Junior y Kylian Mbappé representan una amenaza constante a la profundidad rival si este presiona con excesivo optimismo. Al mismo tiempo, el nuevo central Dean Huijsen y los jugadores ya presentes en la plantilla poseen la calidad técnica suficiente para conquistar la siguiente altura del campo a través de un juego de combinación paciente y continuo . Esto se logrará también mediante buenos posicionamientos y superioridades numéricas cerca del balón. La función del nuevo fichaje, Trent Alexander-Arnold, será especialmente interesante. Su perfil es el de lateral (posiblemente un reemplazo a largo plazo para Dani Carvajal), pero también puede desempeñarse reiteradamente como jugador central, de manera similar a Grimaldo en el Leverkusen. Sería un movimiento sorprendente, pero factible, que Alonso, al igual que Pep Guardiola hizo con Philipp Lahm, trabaje con Alexander-Arnold como un jugador exclusivamente central, un rol que en su momento desató un movimiento mundial en el fútbol . De hecho, el perfil de un marcador de ritmo es precisamente lo que les falta a los "Blancos" en la actualidad, con Rodri en el Manchester City y Martin Zubimendi en el Arsenal como los mejores exponentes de esa función. Dado que Alonso no puede clonarse a sí mismo como jugador, deberá ampliar el repertorio y el perfil de los futbolistas disponibles . Lo consiguió en Leverkusen, transformando a Granit Xhaka, quien en el Arsenal tenía un rol ligeramente más ofensivo, en un marcador de ritmo. Una transformación similar sería concebible para futbolistas como Arda Güler, Dani Ceballos o Aurélien Tchouaméni. Durante la temporada del campeonato en Leverkusen, Xabi Alonso logró con su equipo algo atípico en el fútbol alemán: una gran cantidad de recuperaciones de balón en zonas altas mediante una excelente dirección y un ataque agresivo al rival, casi sin entradas . El oponente era presionado a menudo desde el lado ciego y, posteriormente, empujado hacia un lado por todo el conjunto del equipo. Una anticipación extremadamente buena de sus dirigidos permitía con frecuencia la interceptación del balón. Esta característica, combinada con las habilidades de los delanteros del Real Madrid, seguramente provocará más de un festival de goles. Replicar el sistema de presión tras pérdida ejecutado por Xabi en Alemania, le brindará muchos frutos al equipo merengue. Fundamentalmente, Xabi Alonso modificará la estructura del Real Madrid para lograr una mayor estabilidad defensiva, una mejor solidez y, sobre todo, un compromiso mejorado entre los jugadores . La obsesión del vasco por los detalles garantizará que cada jugador conozca su rol dentro del plan de partido y pueda utilizar sus cualidades de manera óptima. Un elemento clave del Bayer Leverkusen de Xabi Alonso fue la gestión de diferentes ritmos de juego: el "Werkself" no tenía problemas en intercalar fases sin posesión propia y, aun así, dominar el partido. Otra característica destacada fue la excelente organización de la defensa del área. Al mismo tiempo, el equipo mostró un funcionamiento excepcional para atacar los espacios que se creaban, ya fuera en posesión del balón o en las transiciones ofensivas. En el Real Madrid, será crucial convencer a las grandes estrellas de que pongan sus cualidades primero al servicio del equipo, para así brillar tanto individual como colectivamente . Una estructura y organización mejoradas —inclusive en posesión propia— beneficiarán especialmente a un rematador como Kylian Mbappé. En posesión de balón, y gracias a la calidad de los jugadores y al estilo de juego de Alonso, se espera una verdadera tormenta de rotaciones tras un período de armonización. Por peculiar que parezca, bajo la dirección de Xabi Alonso, los delanteros estrella podrían, de hecho, marcar aún más goles. Con su enfoque, el entrenador abordará principalmente las debilidades defensivas, establecerá un control absoluto sobre el juego e integrará de forma óptima a las superestrellas en el sistema. El gran objetivo del club es, sin lugar a dudas, inaugurar una nueva era en el fútbol global , donde la mística inigualable del Real Madrid se encuentre con una idea de juego tácticamente perfeccionada, sentando así las bases para una nueva dominación mundial. Análisis de juego del Bayer Leverkusen bajo Xabi Alonso (ejemplos gráficos): Tras un pase transversal, llega un pase en profundidad. Frimpong comparte las intenciones con Xhaka y ataca con su corrida la espalda de los defensores, que solo están orientados por el balón. Frimpong recibe la pelota y es capaz de finalizar la jugada. Wirtz y Boniface fijan a sus oponentes dentro del área. El Leverkusen utiliza movimientos inteligentes sin balón durante la salida para desorganizar la defensa del West Ham. Palacios atrae defensores con su ofrecimiento de pase corto, creando espacio para que Tapsoba encuentre a Xhaka con un pase largo. Xhaka, a su vez, se reubica a la espalda de los jugadores que presionan para mantener las líneas de pase abiertas (concepto 'cambiar línea'). La amplia y profunda posición de los delanteros del Leverkusen fija la defensa del West Ham, lo que permite que el pase en profundidad de Tapsoba cambie el ritmo del juego y acelere las combinaciones ofensivas del Bayer. En función de su perfil como delantero móvil, Boniface se mueve hacia el balón, forzando a su marcador a seguirlo. Este movimiento es clave, ya que abre espacio en la defensa que Jonas Hofmann aprovecha inmediatamente. Los movimientos contrarios fueron un concepto muy utilizado por el Leverkusen durante la etapa de Xabi Alonso. En este momento defensivo del Bayer Leverkusen, el equipo presiona a su rival hacia un lado del campo y ejerce una presión extrema sobre el jugador con el balón. Se observa cómo dirigen y encauzan el juego hacia una banda específica para, a continuación, recuperar el balón a través de la anticipación y (en momentos) duelos directos, aplicando una orientación individual situacional (es decir, orientados al jugador cerca del balón, pero dentro de su zona). Desarrollado por Tim Stegmann . Parte de la información y la totalidad de las imágenes incluidas en este artículo fueron extraídas del libro “Xabi Campeón”, escrito y publicado por Tim Stegmann.

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